
Dubái refuerza la regulación de su mercado de alquiler. El jeque Mohammed bin Rashid Al Maktoum ha promulgado la Ley N.º 4 de 2026, que por primera vez ordena de forma integral la gestión y la ocupación de la vivienda compartida: pisos y unidades en los que las habitaciones o las plazas de cama se alquilan a varios inquilinos a la vez. Es un segmento muy demandado del mercado de alquiler que ahora recibe reglas únicas. La ley entra en vigor a finales de agosto de 2026, 180 días después de su publicación oficial.
Qué cambia para el mercado
La ley establece los derechos y obligaciones de propietarios, inquilinos, empresas de gestión inmobiliaria y operadores de este tipo de vivienda. El Departamento de Tierras de Dubái (DLD) asume un papel central: elaborará y actualizará periódicamente un índice de alquiler específico para la vivienda compartida, publicará en su web modelos de contratos de arrendamiento y de gestión y pondrá en marcha un registro electrónico (Shared Housing Register). Cada inquilino quedará registrado a través del sistema Ejari actualizado, con una marca que identifica la unidad como vivienda compartida, y el propio registro se integrará con la plataforma digital del municipio.
Permisos y control
La concesión de permisos corresponde al Municipio de Dubái: ninguna unidad puede destinarse a vivienda compartida sin ese permiso. El municipio verifica el cumplimiento de las normas de planificación, construcción y seguridad contra incendios y sanitaria, evalúa los límites de ocupación y los requisitos de espacio, y recibe las solicitudes a través de servicios digitales. El permiso suele tener una validez de un año, renovable anualmente, o puede expedirse por dos años. A los operadores existentes se les concede un año para adaptar sus inmuebles; las multas por infracciones oscilan entre 500 y 500.000 dírhams y se duplican en caso de reincidencia.
Las autoridades subrayan que la ley busca elevar los estándares de vida, reforzar la protección de los inquilinos y hacer que el mercado de alquiler sea más transparente y previsible. Para inversores y gestores, es una señal más de la madurez del mercado inmobiliario de Dubái.



