
Las autoridades de Dubái siguen desarrollando activamente la infraestructura de transporte del emirato. Las recientes medidas para llevar a cabo el gran proyecto de la «Línea Dorada» del metro ponen de relieve el compromiso de la ciudad con el crecimiento sostenible y la mejora de la calidad de vida de sus habitantes. Esta iniciativa, aprobada ya en primavera, está entrando ya en la fase práctica de preparación, lo que confirma la seriedad de los planes para ampliar la red ferroviaria.
La «Línea Dorada» será un recorrido totalmente subterráneo de 42 kilómetros de longitud con 18 nuevas estaciones. Conectará unas 15 zonas clave, entre las que se incluyen el centro histórico, los barrios de negocios y zonas residenciales en pleno desarrollo, como Business Bay, Meydan y otras. El proyecto se integrará con las actuales líneas Roja y Verde del metro, así como con el ferrocarril nacional Etihad Rail, lo que mejorará considerablemente la conectividad de transporte de toda la región. Se prevé que la nueva línea dé servicio a hasta 465 000 pasajeros al día para 2040 y contribuya a descongestionar las autopistas, reduciendo el número de desplazamientos por carretera en más de 40 millones al año.
El coste del proyecto se estima en 34 000 millones de dirhams (aproximadamente 9 250 millones de dólares estadounidenses). Se trata de la mayor iniciativa de transporte de la historia de Dubái, que aumentará la longitud total del metro en un 35 %. La profundidad de los túneles alcanzará en algunos puntos los 40 metros, lo que convierte a esta línea en la primera totalmente subterránea del emirato. Está previsto que la construcción se lleve a cabo a un ritmo acelerado: ya se han convocado las licitaciones, se espera que el contrato se firme en 2027 y la inauguración está prevista para el 9 de septiembre de 2032, coincidiendo con el 23.º aniversario de la inauguración de la primera línea del metro de Dubái.
Según las estimaciones de la Autoridad de Carreteras y Transporte (RTA), la inversión reportará un rendimiento significativo: el beneficio económico acumulado en 20 años podría alcanzar el 430 % gracias al ahorro de tiempo y combustible, así como a la reducción de la siniestralidad y de las emisiones de dióxido de carbono. El proyecto no solo resolverá los problemas actuales de congestión vial, sino que también impulsará el desarrollo inmobiliario y turístico en el emirato. Los expertos señalan que este tipo de inversiones en infraestructuras suelen estimular el aumento de los precios de la vivienda en las zonas colindantes.
La puesta en marcha de la «Línea Dorada» refleja la estrategia a largo plazo de Dubái para crear una ciudad inteligente y sostenible. Mientras se llevan a cabo los trabajos preparatorios y la selección de contratistas, los residentes y los inversores miran con optimismo hacia un futuro en el que el transporte público moderno será aún más accesible y eficiente. Este proyecto consolidará la posición de Dubái como uno de los principales centros globales.



