
En 2025, el mercado inmobiliario de Dubái experimentó un auténtico auge, en el que los principales promotores inmobiliarios lograron un equilibrio entre los proyectos de lujo y las opciones asequibles. Según los analistas, el volumen total de transacciones superó los 150 000 millones de dirhams, con un notable crecimiento tanto en el segmento de viviendas de lujo como en el de viviendas populares. No es casualidad: promotores como Emaar y Damac implementaron activamente planes de pago flexibles, campañas de marketing y diseños innovadores para atraer a diferentes categorías de compradores, desde multimillonarios hasta familias jóvenes.
El segmento premium experimentó un auge: las ventas de propiedades de más de 15 millones de dirhams (unos 4 millones de dólares) aumentaron un 26 % en comparación con el año anterior. Se registraron transacciones récord en zonas como Palm Jumeirah y Dubai Hills Estate, donde las villas se vendieron por entre 100 y 170 millones de dirhams. Aquí desempeñaron un papel clave las residencias de marca: las asociaciones con marcas de lujo, como gigantes de la moda o marcas de automóviles, añadieron prestigio y aumentaron los precios entre un 60 % y un 80 %. Los inversores de Europa, Asia y Estados Unidos acudieron en masa a Dubái gracias a la estabilidad económica, la ausencia de impuestos sobre la renta y los «visados dorados» de 10 años. Los expertos señalan que esta demanda estimula a los promotores a lanzar nuevos proyectos cada semana, centrándose en el «lujo discreto»: un diseño minimalista con vistas a la bahía.
El sector económico tampoco se queda atrás: las transacciones de viviendas por menos de 2 millones de dirhams representaron más de la mitad del mercado. Zonas como Jumeirah Village Circle y Dubai South se han convertido en centros neurálgicos para los inmigrantes y los residentes locales con ingresos medios. Los promotores inmobiliarios responden a ello ofreciendo planes de pago a plazos sin intereses y apartamentos compactos con un retorno de la inversión del 7-9 %. La población de Dubái crece gracias a los expatriados —en 2025, la afluencia superó los 100 000 personas—, lo que genera una demanda sostenida. No hay signos de exceso: los proyectos se construyen en función de las necesidades reales, con énfasis en complejos mixtos, donde la vivienda se combina con oficinas y parques.
En 2026, la tendencia se mantendrá, pero el crecimiento de los precios se ralentizará hasta el 5-8 %. Los promotores seguirán diversificando sus carteras, introduciendo tecnologías ecológicas y hogares inteligentes. Para los inversores, esto supone una oportunidad: el segmento de lujo aporta prestigio, mientras que el segmento económico ofrece ingresos estables por alquiler. Dubái confirma su estatus de líder mundial, donde los inmuebles no son solo un activo, sino un estilo de vida.



